Empieza la fase final de la Copa Karaku. Los primeros participantes se exponen a las valoraciones de un maestro Isshô mucho más amable de lo que cabía esperar. Karashi Nerimaya, campeón de las dos últimas ediciones de la competición, se sube al escenario para demostrar con su rakugo adaptado a los tiempos modernos que los clásicos han quedado desfasados.